miércoles, 8 de febrero de 2012

Etc, etc, etc.

Cuando lo hablado, lo escuchado, lo rezado, lo discutido y sumamente explotado no encuentra mas lugar en el sentido común de las cosas, viene a caer dentro de la bolsa de las etcéteras.
Esas cosas ya pronunciadas, aburridas de decir, de contar, y de enumerar.
No tan importantes para declarar. No tan superiores para encabezar los guiones. Ni tan geniales para jactarse. 
Cosas triviales. Redundantes. Lugares comunes. Clichés. 
(Me gustan las cosas sin sentido, como los adornos, y las pavadas. Los relatos absurdos, y los escritos interminables sin coherencia.)
 Aquellos que en  cierta forma resultan etcéteras, partes olvidadas de la vida. 
Momentos, o conclusiones que perdieron su lugar en el ranking de lo anecdotico. 
Nimiedades.
Banalidades.
Nombres decorativos para una situación intrascendente.
Etcéteras. 
Como los títulos de los libros de auto-ayuda que proclaman al Arte como herramienta de lo que en ellos se habla. 
El arte del Sexo. El arte del Amor. El arte de Vender. 
(y tantas otras vulgaridades.)
¿Es el arte capaz de todo eso?
Esa y otras preguntas mas quedaron volando en lo que hubiese sido un genial relato. 
Etc, etc, etc.


 

1 comentario:

ALITA: dijo...

como me gusta leerte, harás célebres tus frases...
abrazo Alita